El Índice PMI Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit de noviembre continuó indicando un crecimiento leve en el sector privado de la zona euro. Al registrar 50.6, sin
cambios con respecto de octubre y situarse ligeramente por encima de la lectura flash precedente de 50.3, el índice se mantuvo entre los niveles más bajos de los últimos seis años y medio.

La economía del sector servicios siguió siendo el principal impulsor del crecimiento en general, a pesar de que su contribución positiva disminuyó levemente desde octubre. En contraste, la
producción manufacturera volvió a disminuir, extendiendo el período actual de contracción a diez meses. Sin embargo, el lastre del sector industrial que está afectando a la actividad económica en
general continuó atenuándose, ya que los productores de bienes indicaron la caída más lenta de la producción desde agosto pasado.

Francia siguió siendo el país con el mejor resultado en términos de crecimiento de la actividad total, seguido de cerca por Irlanda y España. En dichos países, los ritmos de crecimiento fueron sólidos y
tanto para Irlanda como para España fueron más fuertes que los observados en octubre.

Mientras tanto, Italia y Alemania registraron reducciones de la actividad total del sector privado en noviembre. Italia señaló la primera contracción en seis meses, mientras que Alemania indicó un
declive por tercer mes consecutivo, aunque el de noviembre fue el más débil de esta secuencia.


Clasificación de los países según el crecimiento del Índice PMI* Compuesto de Actividad Total (noviembre):

Francia 52.1 (flash: 52.7) mínima en 2 meses
Irlanda 52.0 máxima en 5 meses
España 51.9 máxima en 3 meses
Italia 49.6 mínima en 7 meses
Alemania 49.4 (flash: 49.2) máxima en 2 meses

Los niveles de nuevos pedidos recibidos por las empresas del sector privado de la zona euro se mantuvieron sin cambios en noviembre, tras dos meses consecutivos de declive. La debilidad de la
demanda de nuevo procedió de fuentes extranjeras, y los últimos datos indicaron que los nuevos pedidos para exportaciones disminuyeron por decimocuarto mes consecutivo. Aunque el
ritmo de contracción se atenuó hasta su nivel más bajo desde junio pasado, se mantuvo marcado.

Puesto que no hubo cambios en los niveles de nuevos pedidos en general, las empresas pudieron cómodamente poner al día las cargas de trabajo existentes. Los niveles de pedidos pendientes de realización se redujeron en noviembre por noveno mes consecutivo, aunque levemente.

Las empresas también informaron de un aumento de la capacidad a través de una nueva ronda de contratación. El número de dotación de personal ha aumentado ininterrumpidamente durante más de
cinco años, y todos los países cubiertos por el estudio registraron un aumento del empleo desde octubre.

Los datos de los precios indicaron que los gastos operativos de nuevo se incrementaron, aunque debido a las persistentes caídas de los costes de los insumos indicadas por el sector manufacturero,
la tasa de inflación estuvo cerca de la mínima de tres años registrada en septiembre pasado.

Mientras tanto, las presiones competitivas afectaron el poder de fijación de precios de las empresas, y los datos de la encuesta de noviembre de nuevo indicaron solo un aumento marginal de
los precios cobrados.

Por último, la confianza sobre el futuro mejoró en noviembre hasta alcanzar su nivel más alto desde julio pasado, aunque se mantuvo muy por debajo de la media. Con la excepción de Italia, las
expectativas aumentaron en toda la zona euro.

FUENTE IHS MARKIT

A juzgar por los últimos datos del índice PMI® de IHS Markit, el sector manufacturero de la zona euro siguió en territorio de contracción en octubre.

Las condiciones operativas del sector manufacturero de la zona euro se deterioraron por quinto mes
consecutivo en junio.

El sector manufacturero español registra prácticamente un estancamiento en mayo debido a que la producción se paralizó y los nuevos pedidos cayeron ligeramente.

El Índice PMI Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit continuó señalando un crecimiento modesto de la economía del sector privado de la zona euro en marzo.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit de febrero indicó un crecimiento más firme de la economía del sector privado de la zona euro comparado con enero

Aunque la actividad total del sector privado de la zona euro aumentó a un ritmo ligeramente más marcado en febrero, la tasa de expansión siguió siendo moderada, según el Índice PMI

Los datos de la encuesta Flash del Índice PMI indicaron que la economía de la zona euro volvió a perder ímpetu al principio del tercer trimestre, después de un breve repunte en junio. Aunque la tasa de crecimiento siguió siendo relativamente robusta en julio, una debilitación de los nuevos pedidos recibidos y una reducción de las expectativas de actividad comercial futura se sumaron al panorama pesimista. Entretanto, las presiones de los precios siguieron elevadas, aunque se atenuaron ligeramente respecto de junio.

A juzgar por la lectura de julio del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit (basado en aproximadamente el 85 % del total de respuestas habituales), el índice PMI Compuesto cayó de 54.9 registrado en junio a 54.3. Esta última lectura fue la segunda más débil desde noviembre de 2016 y apenas superó la mínima reciente registrada en mayo pasado.

La producción manufacturera aumentó a un ritmo igual al de junio, cuando registró su mínima en 19 meses, mientras que el crecimiento de la actividad del sector servicios se atenúo frente a la máxima de cuatro meses registrada en junio, indicando la segunda expansión más lenta del último año y medio.

Un deterioro del crecimiento de los nuevos pedidos sugiere que la tasa de expansión podría volver a ralentizarse en agosto. El resultado de ambos sectores juntos para julio señaló el menor incremento de los nuevos pedidos desde octubre de 2016.

Los volúmenes de pedidos recibidos por las fábricas fueron los más bajos en casi dos años, mientras que el aumento de los nuevos pedidos recibidos en el sector servicios fue el segundo más bajo del último año y medio.

En el sector manufacturero, la ralentización del crecimiento de las carteras de pedidos se debió en parte a un menor aumento de los pedidos para exportaciones, puesto que los nuevos pedidos procedentes del exterior registraron el aumento mensual más reducido desde agosto de 2016, y el ritmo de crecimiento se ralentizó marcadamente desde la boyante aceleración registrada a comienzos de año.

La reducción en los volúmenes de nuevos pedidos recibidos hizo que los pedidos pendientes de realización aumentaran a un ritmo más lento. La encuesta de julio registró la menor acumulación de pedidos pendientes desde septiembre de 2016. Un crecimiento más lento de los pedidos pendientes suele generar una reducción de la contratación y, en consecuencia, la creación de empleo se moderó en julio. De todos modos, la tasa de aumento en general de las plantillas en julio siguió sólida a juzgar por los niveles del estudio en los 20 últimos años, situándose sólo un poco por debajo de la observada en la primera mitad del año, lo que sugiere que en general las firmas siguieron con ánimo de contratar.

No obstante, sumándose a los indicios de que el crecimiento de la actividad y la contratación pueden seguir ralentizándose, las expectativas de actividad comercial futura se redujeron hasta su mínima de 20 meses. El optimismo se recuperó algo en el sector manufacturero, tras decaer hasta su mínima de 31 meses en junio, pero se desplomó hasta su mínima desde noviembre de 2016 en el sector servicios. El crecimiento de la compra de insumos en el sector manufacturero también se redujo hasta su mínima en 22 meses, puesto que las firmas recortaron sus planes de producción.

Mientras tanto, las presiones de los precios se han atenuado, aunque siguieron elevadas. Los indicadores de inflación de los costes de la encuesta Flash del índice PMI se relajaron ligeramente tanto en el sector manufacturero como en el de servicios, pero el índice global sólo se redujo modestamente frente al de junio, registrando su tercer nivel más elevado de los últimos siete años.

Las firmas siguieron indicando alzas generalizadas de los precios del combustible y otros insumos derivados del petróleo, junto con incrementos de los costes de metales como el acero y, en algunos países, un aumento de las presiones de los costes laborales. Los aumentos de precio de las materias primas a menudo volvieron a estar vinculados con las tarifas, las guerras comerciales y las demoras y escasez en las cadenas de suministro mientras que se indicó un nuevo alargamiento generalizado de los plazos de entrega de los proveedores, notablemente de los de China.

Los precios medios de venta de productos y servicios volvieron a aumentar a medida que las compañías con frecuencia intentaron repercutir el alza de los costes a sus clientes. El último aumento de los precios fue más débil que la máxima de cuatro meses observada en junio aunque de todos modos fue uno de los más altos observados en siete años. La inflación de los precios de los productos siguió siendo más elevada que la de los servicios, aunque esta última fue digna de mencionarse pues ha sido una de las más marcadas de la última década.

En el análisis por países, un crecimiento más rápido en Alemania contrastó con una ligera ralentización en Francia. En el resto de países, el crecimiento fue el más débil de 21 meses, cayendo a niveles aún más bajos tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

La tasa de crecimiento de la economía del sector privado en Alemania se recuperó de su mínima de 20 meses registrada en mayo hasta su máxima de los últimos cinco meses, impulsada por un incremento más fuerte de la producción manufacturera. Sin embargo, en Francia se ha registrado la segunda expansión más débil de los últimos 18 meses, debido a que la economía francesa estuvo afectada principalmente por un sector manufacturero casi paralizado.

Según los datos ofrecidos por el PMI de IHS Markit, el crecimiento económico del sector manufacturero de la zona euro mostró nuevos indicios de ralentización en mayo. Los ritmos de expansión de la producción y de los nuevos pedidos se desaceleraron, y la creación de empleo y el aumento de los pedidos pendientes de realización también perdieron impulso. La inflación de los costes de los insumos aumentó por primera vez en cuatro meses, mientras que la tasa de aumento de las tarifas de nuevo se ralentizó.

El índice PMI® final del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 56.2 registrado en abril hasta su mínima de quince meses (55.5) en mayo, aunque no registró cambios frente a su estimación flash precedente. El ritmo de alza se ha ralentizado mensualmente desde que alcanzó su máxima récord en diciembre del año pasado. El índice PMI ha registrado una expansión durante 59 meses consecutivos y ha permanecido por encima de la media a largo plazo de la serie de 51.9.

A nivel sectorial el alza se mantuvo generalizada, ya que los sectores de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital registraron un incremento. No obstante, los ritmos de crecimiento se ralentizaron en estas tres categorías. La expansión más pronunciada se registró nuevamente en el sector de bienes de capital y la más débil en el sector de bienes de consumo.
Los ocho países cubiertos por el estudio registraron una mejora de las condiciones operativas en mayo. El crecimiento estuvo encabezado por los Países Bajos, Austria y Alemania, aunque los ritmos de expansión en estos tres países se ralentizaron. España e Italia también experimentaron un crecimiento más débil, mientras que en Francia, Irlanda y Grecia la expansión se aceleró.

La producción manufacturera y los nuevos pedidos aumentaron de nuevo en mayo, aunque los ritmos de expansión fueron los más débiles en aproximadamente un año y medio. Los nuevos pedidos para exportaciones* también continuaron mejorando, aunque a un ritmo más débil. Los incrementos de estas tres variables se mantuvieron generalizados, y todos los países cubiertos por el estudio registraron una expansión.

Perspectivas del sector
Las perspectivas para el sector manufacturero se mantuvieron positivas en mayo, y las empresas informaron que esperan que la producción (en balance) sea mayor en el plazo de doce meses. No obstante, el grado de optimismo cayó a su nivel más bajo desde septiembre de 2016.

En mayo, las restricciones en la capacidad permanecieron evidentes tanto en las empresas manufactureras como en las de sus proveedores. Los pedidos pendientes de realización en las fábricas aumentaron por trigésimo séptimo mes consecutivo, aunque el ritmo de incremento disminuyó hasta su nivel más bajo desde septiembre de 2016. Los retrasos en los plazos de entrega de los proveedores siguieron siendo generalizados y estuvieron entre los más altos registrados en la historia del estudio, aunque la incidencia de retrasos fue la más baja desde septiembre del año pasado.

El continuo crecimiento del sector manufacturero y el aumento asociado de los pedidos pendientes de realización animaron a las empresas a expandir aún más el empleo en mayo. Los niveles de personal aumentaron por cuadragésimo quinto mes consecutivo. No obstante, de manera similar a las tendencias de la producción y de los nuevos pedidos, la tasa de crecimiento del empleo cayó hasta su mínima de 14 meses.

Todos los países estudiados aumentaron sus niveles de personal, y los incrementos más pronunciados se registraron en Austria, los Países Bajos y Alemania. No obstante, solo Francia, España y Grecia registraron un ritmo más rápido de la contratación que en abril.

En mayo, la tasa de inflación de los precios de los insumos a la que se enfrentaron los fabricantes de la zona euro se mantuvo fuerte y se aceleró por primera vez desde enero pasado. Por el contrario, la inflación de los precios cobrados se ralentizó hasta su mínima de cinco meses, aunque de todos modos se mantuvo muy por encima de su promedio histórico. Alemania registró el mayor aumento de los costes de los insumos y de los precios cobrados en mayo.

Según el Flash del índice PMI® de la Zona Euro de IHS Markit, la actividad comercial en la zona euro siguió aumentando a un ritmo sólido en abril, aunque la tasa de expansión ha sido considerablemente más débil que la observada hacia comienzos del año, vinculado a indicios de un crecimiento menos intenso de la demanda y restricciones en el suministro. Una llegada más lenta de nuevos pedidos, junto con un debilitamiento del optimismo respecto a las perspectivas de actividad empresarial para los próximos doce meses, sugieren que el crecimiento podría seguir ralentizándose en mayo. Entretanto, las presiones de los precios se atenuaron durante el mes en comparación con los elevados niveles recientes.

A juzgar por la encuesta del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit, basado en aproximadamente el 80% de las respuestas habituales finales, el índice PMI se ha mantenido en 55.2 en abril. La falta de cambio en esta lectura indicó la expansión conjuntamente más débil de la actividad total desde principios de 2017, pero el índice se ha mantenido muy por encima de la media de 53.8 observada en los últimos cinco años.
Una vez más, el sector manufacturero encabezó el repunte, a pesar de que la tasa de crecimiento de la producción industrial se ha ralentizado hasta su mínima en diecisiete meses. Por otra parte, la actividad del sector servicios aumentó a una tasa apenas marginalmente más rápida que la mínima en siete meses registrada en marzo pasado.

El crecimiento de la actividad total ha descendido intensamente desde la máxima de once años y medio observada a comienzos de año, en concordancia con una reducción del ritmo de crecimiento de las carteras de pedidos. Los nuevos pedidos recibidos aumentaron al ritmo más débil de los últimos quince meses en abril.
Los productores indicaron el aumento de los nuevos pedidos en total y de los nuevos pedidos para exportaciones más reducido del último año y medio en abril. Las exportaciones se vieron perjudicadas en parte por la reciente solidez del euro, especialmente frente al dólar estadounidense. Al mismo tiempo, la llegada de nuevos pedidos en el sector servicios se redujo hasta su mínima de los últimos ocho meses, sumándose a los indicios de un debilitamiento generalizado del crecimiento de la demanda tanto en los mercados internos como en los de exportación.

La encuesta también sugirió que las restricciones en la demanda han contribuido a la desaceleración de la producción/actividad y los nuevos pedidos. En el sector manufacturero, las demoras en la cadena de suministro siguieron generalizadas y los plazos medios de entrega volvieron a alargarse con una de las máximas intensidades observadas en las dos décadas de historia del estudio. Los niveles de pedidos pendientes de realización también siguieron al alza en los sectores estudiados a medida que las firmas tuvieron dificultades para afrontar la llegada de nuevos pedidos. En algunos casos, estas dificultades se relacionaron con la escasez de materias primas y personal cualificado.

Creación de empleo
El empleo aumentó a un ritmo mayor en abril y la tasa de creación de empleo alcanzó niveles históricamente elevados, a pesar de que se situó por debajo de los niveles alcanzados a fines de 2017. En algunos casos, la reducción de la creación de empleo se relacionó con dificultades en la contratación. Mientras que la contratación en el sector manufacturero se ha ralentizado, la creación de empleo en el sector servicios aumentó hasta su máxima desde octubre de 2007.

Se ha observado una cierta atenuación de las presiones inflacionistas frente a los elevados niveles recientes, ya que los costes aumentaron al ritmo más lento de los últimos siete meses. Esta ralentización del crecimiento de los costes ayudó a reducir la inflación de los precios cobrados hasta su mínima en cuatro meses. No obstante, los aumentos de los costes siguieron generalizados, vinculados con el alza del precio de algunas materias primas (que con frecuencia a su vez se asoció al hecho de que la demanda superó la oferta) y los crecientes costes laborales. Estos últimos hicieron que los costes del sector servicios aumentaran a un ritmo más intenso durante el mes.

En cuanto al análisis por países, el crecimiento se aceleró ligeramente en Francia y Alemania, pero en ambos casos no logró recuperarse hasta los niveles observados en febrero pasado. En consecuencia, la expansión en Francia fue la segunda más baja de los últimos ocho meses, mientras que la expansión en Alemania fue la segunda más baja de los últimos nueve meses. Mientras que el sector manufacturero fue el principal freno para la expansión en Francia, en Alemania el que llevó la retaguardia fue el sector servicios. En el resto de países de la región, el crecimiento se desaceleró hasta su mínima de los últimos dieciocho meses, y tanto el sector manufacturero como el sector servicios registraron expansiones más débiles.

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