• El Flash del Índice PMI Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro(1) se situó en 55.8 (54.2 en octubre), registrando su máxima de los dos últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro(2) se situó en 56.6 (54.6 en octubre), alcanzando su máxima de los tres últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI de Producción del Sector Manufacturero de la Zona Euro(4) se situó en 53.8 (53.3 en octubre), señalando su máxima de los dos últimos meses.
  • El Flash del Índice PMI del Sector Manufacturero de la Zona Euro(3) se situó en 58.6 (58.3 en octubre), registrando su máxima de los dos últimos meses.

*Datos recopilados entre el 10 y el 19 de noviembre

A juzgar por los datos de la estimación provisional Flash del índice PMI®, el crecimiento de la actividad total de la zona euro se ha acelerado en noviembre, después de haber caído hasta su mínima en seis meses en octubre. El repunte fue acompañado de un nuevo marcado incremento de las presiones inflacionistas durante el mes, puesto que los costes soportados por las firmas y los precios medios cobrados tanto por los productos como por los servicios aumentaron a ritmos récord.

Pese a que el ritmo de creación de empleo aumentó hasta su segunda tasa más alta en más de veintiún años puesto que las firmas intentaron responder a la creciente demanda, el optimismo respecto de las perspectivas futuras cayó hasta su mínima de diez meses debido a la renovada preocupación por la COVID-19 y los persistentes problemas de abastecimiento.

Según su lectura flash*, el Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit aumentó por primera vez en cuatro meses en noviembre, subiendo de 54.2 registrado en octubre a 55.8. Aunque este resultado indica una mejora del ritmo de crecimiento frente a la mínima de seis meses registrada en octubre y permanece por encima de la media a largo plazo del estudio previa a la pandemia de 53.0, la lectura promedio para el cuarto trimestre hasta la fecha, de 55.0, es sustancialmente más baja que el promedio de 58.4 observado en el tercer trimestre, lo que sugiere un debilitamiento del crecimiento económico en el último trimestre de 2021.

En el análisis por sectores se observa que el sector servicios arrojó mejores resultados por tercer mes consecutivo, registrando el crecimiento más sólido de la actividad económica en tres meses. La expansión también se aceleró en el sector manufacturero, aunque en ese sector el crecimiento fue el segundo más débil observado en los diecisiete últimos meses.

En ambos sectores el crecimiento mejoró gracias a la llegada ligeramente mayor de nuevos pedidos, pese a que en ambos casos los ritmos de crecimiento de la demanda se mantuvieron muy por debajo de los observados en los meses estivales.

En el sector manufacturero, el crecimiento fue limitado especialmente por una tercera caída mensual consecutiva de la producción en el sector automotriz. Más positivamente, se observaron expansiones particularmente robustas para los equipos tecnológicos, los alimentos y bebidas, y los artículos domésticos.

En el sector servicios, los peores resultados provinieron del subsector de turismo y ocio, donde el crecimiento alcanzó su mínima desde mayo pasado, debido especialmente al número creciente de contagios por el virus.

En el análisis por países, el crecimiento se aceleró en Alemania y Francia. La economía francesa fue la que registró la expansión más sólida por segundo mes consecutivo gracias al incremento más marcado de la actividad del sector servicios en casi cuatro años, que contrarrestó una segunda caída mensual consecutiva de la producción manufacturera. Por otra parte, en el resto de la región en su conjunto se registró un crecimiento más rápido de los dos sectores estudiados que los observados en Francia y Alemania.

Una vez más se ha observado en Alemania un crecimiento especialmente débil de la producción manufacturera, junto con una moderada expansión del sector servicios, pese a que el ritmo de crecimiento mejoró en ambos sectores respecto del de octubre.

El débil crecimiento de la producción industrial fue de nuevo ampliamente atribuido a los problemas de abastecimiento. Los plazos de entrega de los proveedores siguieron alargándose a uno de los ritmos más intensos observados en más de dos décadas de historia del estudio, atenuándose apenas modestamente en comparación con octubre, en medio de persistentes dificultades de aprovisionamiento y problemas con el transporte.

Los temores en torno a los problemas de suministro contribuyeron a que las firmas manufactureras intentaran reforzar sus inventarios, por lo que en noviembre se ha observado una acumulación récord de existencias en las unidades de producción por segundo mes consecutivo debido a que las empresas aumentaron sus compras de los insumos disponibles en el mercado.

Pese a que la contratación aumentó tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios, generando la segunda mayor creación de empleo registrada en los últimos veintiún años, los pedidos pendientes siguieron aumentando a un ritmo elevado, de hecho, al ritmo más alto en tres meses, indicando que persisten las dificultades de aprovisionamiento. Los pedidos pendientes aumentaron con más intensidad en el sector manufacturero, especialmente en Alemania, aunque también crecieron a un ritmo mayor en el sector servicios.

Mientras tanto, la escasez de insumos fue nuevamente señalada como el principal responsable del aumento de los precios de muchos productos y servicios, junto con el alza de los costes del transporte, la subida de los precios de las energías y el aumento de los costes laborales. En consecuencia, en noviembre se ha registrado un aumento récord de los costes de los insumos soportados por las empresas por segundo mes consecutivo, observándose tasas de inflación sin precedentes tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

Del mismo modo, la inflación de los precios de venta se aceleró en los dos sectores estudiados al ritmo más acelerado de más de dos décadas de historia comparable del estudio, mientras las empresas intentaron repercutir el aumento de sus costes a los clientes, notablemente en Alemania.

Por último, las expectativas respecto de la actividad empresarial futura se han deteriorado hasta su mínima desde enero pasado. La persistente preocupación por los problemas en las cadenas de suministro fue exacerbada por la inquietud creciente en torno al impacto de nuevas olas de COVID-19, que ha ensombrecido las perspectivas futuras, especialmente en el sector servicios. En el sector manufacturero, el optimismo mejoró frente a su mínima en doce meses registrada en octubre, pese a seguir limitada por la preocupación por el abastecimiento y los precios. *La estimación Flash por lo general se basa en aproximadamente el 85 % del número final de respuestas recibidas cada mes y abarca todos los países incluidos en las lecturas finales del PMI. Sin embargo, sólo se publican los datos nacionales de Francia y Alemania.

Comentario

Comentando sobre los datos del Flash PMI, Chris Williamson, Chief Economist de IHS Markit, subrayó:

Una expansión más sólida de la actividad total en noviembre contravino las expectativas de los economistas de que se produciría una desaceleración, pero probablemente no logre impedir que la zona euro sufra un crecimiento más lento en el cuarto trimestre, especialmente porque se espera que el creciente número de contagios por el virus cause nuevos desafíos para la economía en diciembre.

El sector manufacturero sigue maniatado por los retrasos en la entrega de suministros, que restringen el crecimiento de la producción industrial hasta uno de los niveles más bajos observados desde los primeros confinamientos en 2020. Mientras tanto, la mejora en los resultados del sector servicios puede ser desalentadoramente breve si surge la necesidad de imponer nuevas restricciones para intentar detener los contagios por el virus. El sector de viajes y ocio ya ha sufrido un deterioro intenso desde el verano.

Como los retrasos en el suministro siguen rondando sus máximas récord y los precios de las energías siguen aumentando intensamente, la presión alcista en los precios se ha incrementado muy por encima de cualquier otro nivel observado anteriormente en la historia del estudio.

No es de sorprender, dada la combinación de los retrasos en el suministro, los intensos aumentos de los costes y la renovada preocupación por la COVID-19, que el optimismo se haya desplomado hasta su mínima desde enero de este año, aumentando los riesgos a la baja a corto plazo para la economía de la zona euro”.

  • Las ventas aumentan al ritmo más rápido en cuatro meses.
  • El crecimiento del empleo se acelera.
  • Los costes operativos aumentan a una tasa récord.

*Datos recopilados entre el 11 y 26 de octubre de 2021

  • Índice Final Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro: 54.2 (estimación Flash: 54.3, dato final de septiembre: 56.2)
  • Índice Final de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro: 54.6 (estimación Flash: 54.7, dato final de septiembre: 56.4)

*Datos recopilados entre el 11 y el 26 de octubre

  • El crecimiento económico se desacelera de nuevo en septiembre, ya que las presiones de la demanda disminuyen y los problemas relacionados con la oferta limitan la actividad comercial (Datos finales)
  • Índice Final Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro: 56.2 (estimación Flash: 56.1, dato final de agosto: 59.0)
  • Índice Final de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro: 56.4 (estimación Flash: 56.3, dato final de agosto: 59.0)

*Datos recopilados entre el 13 y el 27 de septiembre

El crecimiento económico de la zona euro se moderó por segundo mes consecutivo en septiembre, indicando una nueva ralentización desde la máxima de quince años registrada en julio pasado, ya que la escasez de insumos dificultó la producción del sector manufacturero y la actividad del sector servicios. Los ritmos de crecimiento de los nuevos pedidos y del empleo también se atenuaron, mientras que las expectativas sobre la actividad futura de las empresas fueron las menos optimistas desde febrero pasado.

Mientras tanto, las tendencias inflacionistas aumentaron en septiembre, y los precios de los insumos aumentaron a una tasa igual que la más rápida jamás observada (desde julio de 1998). En consecuencia, las tarifas cobradas aumentaron a un ritmo que solo fue superado por los observados en junio y julio pasados.

Después de tener en cuenta los factores estacionales, el Índice PMI® Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó de 59.0 registrado en agosto a 56.2 en septiembre, señalando su lectura más baja desde abril pasado. Si bien indica una fuerte expansión de la actividad empresarial, señaló una desaceleración considerable con respecto a las expansiones observadas entre junio y agosto, que estuvieron entre las más rápidas en los veintitrés años de recopilación de datos.

IHS Markit Índice PMI Compuesto de la zona euro

Analizando por sectores, los datos mostraron que la actividad del sector servicios creció a un ritmo más rápido que el de la producción manufacturera por primera vez desde que comenzó la pandemia de la COVID-19 a principios de 2020, reflejando la vulnerabilidad del sector manufacturero a los persistentes problemas relacionados con el suministro. De todas formas, los ritmos de crecimiento en ambos sectores fueron considerablemente más lentos que en agosto.

El análisis por países reveló una pérdida generalizada del impulso del crecimiento en septiembre. De las economías estudiadas, fue Irlanda la que se expandió al ritmo más rápido, mientras que se observaron expansiones más lentas en las dos economías más grandes del bloque (Francia y Alemania).

La demanda de productos y servicios de la zona euro aumentó por séptimo mes consecutivo en septiembre, pero el ritmo de expansión se ralentizó de nuevo y cayó hasta su mínima de cinco meses. Una vez más, como sucedió con la actividad total, la desaceleración fue generalizada a nivel sectorial y fue más pronunciada en el sector industrial. No obstante, los productores de bienes aún registraron un aumento más fuerte de las ventas que sus homólogos del sector servicios, en parte debido a la resistente demanda de exportaciones. En las empresas del sector servicios, las ventas internacionales solo aumentaron a un ritmo leve en septiembre.

El crecimiento del empleo en la zona euro aumentó a un ritmo marcado en septiembre, a pesar de atenuarse con respecto a agosto. Esta tendencia fue evidente en todos los estados miembros estudiados, con un crecimiento del empleo particularmente marcado en Irlanda. No obstante, los indicios de limitaciones de capacidad aún fueron evidentes, ya que los pedidos pendientes de realización en la zona euro aumentaron fuertemente y por séptimo mes consecutivo.

Las empresas mantuvieron un elevado nivel de confianza sobre la perspectiva en el plazo de doce meses en septiembre, a pesar de que el nivel de optimismo cayó hasta su mínima desde febrero pasado.

Por último, tras haberse moderado ligeramente en agosto, las tasas de inflación se volvieron a acelerar en septiembre. De hecho, los costes de los insumos aumentaron a una tasa igual que la más rápida jamás registrada (desde julio de 1998), mientras que las tarifas cobradas aumentaron a una tasa que solo fue superada por las registradas en junio y julio pasados. El aumento más rápido de los costes de los insumos en general fue impulsado por las empresas de servicios, aunque los precios de venta aumentaron a un ritmo más rápido en ambos sectores.

Sector Servicios

El Índice PMI® de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó hasta el nivel 56.4 en septiembre, su lectura más baja desde abril pasado, y señaló una marcada disminución desde el nivel 59.0 registrado en agosto. De todas formas, el índice sigue señalando una fuerte expansión de la actividad comercial del sector servicios.

La demanda de servicios de la zona euro aumentó por quinto mes consecutivo en septiembre, aunque la expansión fue la más débil observada en este período. Los nuevos pedidos procedentes de clientes del extranjero crecieron solo marginalmente en septiembre, tras haber registrado incrementos relativamente sólidos en los tres meses anteriores.

Las empresas siguieron contratando personal adicional a un ritmo acelerado en septiembre, aunque la tasa de crecimiento del empleo se redujo hasta su mínima de cuatro meses. Se produjo un nuevo incremento de la contratación debido a un aumento de los trabajos pendientes (es decir, los pedidos recibidos, pero aún sin completar).

Las empresas de servicios se mantuvieron muy optimistas de que los niveles de actividad aumentarán en los próximos doce meses a medida que las economías mundiales se recuperen de la pandemia. Sin embargo, el grado de confianza† se redujo hasta su mínima de seis meses.

Los datos de los precios mostraron tendencias inflacionistas más fuertes tanto para los precios de compra como para los precios de venta en septiembre. Los precios de los insumos aumentaron al ritmo más rápido desde mediados de 2008, mientras que la inflación de las tarifas cobradas se mantuvo entre las más altas observadas en más de veinte años.

Comentario

Chris Williamson, Chief Business Economist de IHS Markit, subrayó: “La situación económica actual en la zona euro es una mezcla no deseada de crecientes presiones en los precios y un crecimiento más lento. Ambos están vinculados a la escasez de oferta, especialmente en el sector manufacturero, que ha experimentado una caída más pronunciada del crecimiento de la producción que la actividad del sector servicios.

Dado que es probable que la escasez de suministro continúe afectando la fabricación hasta bien entrado el año 2022, la economía se ha vuelto cada vez más dependiente del sector servicios para mantener una senda de recuperación sólida. No obstante, el sector servicios también está experimentando una marcada atenuación del crecimiento de la demanda, que puede explicarse con menos facilidad por la escasez, y está en parte vinculada a que los clientes se ven desalentados por la preocupación con respecto a la persistencia de la pandemia y por los precios más altos, así como por una cierta moderación del gasto tras la reapertura inicial de la economía.

Aunque por ahora el ritmo de expansión en general sigue siendo relativamente sólido según los estándares históricos, la economía entra en el último trimestre del año con una trayectoria de crecimiento cada vez más lento. Una caída en la confianza empresarial hasta su nivel más bajo desde febrero pasado suma más riesgos a la baja para las perspectivas”.

Resultados claves:

▪ Índice Final Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro: 59.0 (estimación Flash: 59.5, dato final de julio: 60.2)

▪ Índice Final de Actividad Comercial del Sector Servicios de la Zona Euro: 59.0 (estimación Flash: 59.7, dato final de julio: 59.8)

Datos recopilados entre el 12 y el 25 de agosto

El índice PMI final del Sector Manufacturero de la Zona Euro registra 61.4 en agosto (estimación flash: 61.5, dato final de julio: 62.8)

Los subíndices de producción y de nuevos pedidos caen de nuevo desde sus máximas del estudio registradas en marzo pasado

Las presiones inflacionistas disminuyen, pero siguen siendo sustanciales

*Datos recopilados entre el 12 y el 23 de agosto

A juzgar por los últimos datos del índice PMI®, la economía del sector manufacturero de la zona euro registró otra expansión marcada en agosto, aunque el impulso disminuyó de nuevo ya que el índice principal cayó hasta su mínima de seis meses. La lectura final del Índice PMI® del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit de agosto se situó en 61.4, ligeramente por debajo de su estimación flash precedente de 61.5 y del nivel registrado en julio (62.8). El ritmo de crecimiento en el sector se ha ralentizado por segundo mes consecutivo desde la expansión récord del estudio observada en junio pasado.

Los tres subsectores estudiados registraron mejoras pronunciadas, aunque más débiles, de las condiciones operativas durante el mes. Tal y como ha ocurrido durante los últimos doce meses, el crecimiento observado entre los fabricantes de bienes de capital continuó superando el de los productores de bienes de consumo y de bienes intermedios.

De todos los países de la zona euro cubiertos por el estudio, los Países Bajos registró una vez más el incremento más fuerte de las condiciones operativas manufactureras, a pesar de que el crecimiento se ralentizó hasta su mínima de cinco meses. También se registraron expansiones más lentas en Alemania, Irlanda, Austria y Francia.

Los datos de la encuesta de agosto fueron particularmente positivos para Grecia, que registró la lectura más alta del índice PMI del sector manufacturero desde abril de 2000. Mientras tanto, también se observaron expansiones aceleradas en Italia y España.

La producción de bienes en la zona euro continuó expandiéndose en agosto, tal y como ha ocurrido ininterrumpidamente desde julio de 2020. Aunque el ritmo de crecimiento fue el más débil en seis meses, en general aún fue fuerte y se situó muy por encima de la media histórica.

Las continuas mejoras en la demanda de productos de la zona euro apoyaron los sólidos programas de producción. Los nuevos pedidos en total aumentaron por decimocuarto mes consecutivo en agosto, mientras que los nuevos pedidos para exportaciones* también crecieron a un ritmo marcado. Los Países Bajos, Alemania e Italia registraron resultados especialmente satisfactorios con respecto a las exportaciones. No obstante, el ritmo de crecimiento de la demanda para exportaciones en la zona euro en general perdió impulso en agosto.

Hubo signos claros de fuertes limitaciones en la capacidad de los fabricantes de la zona euro, ya que los pedidos pendientes de realización aumentaron a un ritmo históricamente inédito con respecto de todo lo registrado antes de marzo pasado. Dicha acumulación se produjo a pesar de que las empresas volvieron a reducir los inventarios de productos terminados en los almacenes para poder cumplir con los pedidos.

Para impulsar la capacidad de producción los fabricantes aumentaron la fuerza laboral en agosto, continuando la tendencia de crecimiento del empleo que comenzó en febrero pasado. La tasa de creación de empleo fue solo modestamente más lenta que la máxima histórica registrada en julio.

Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron considerablemente una vez más en agosto en medio de una fuerte demanda de materiales e insumos de producción, aunque el ritmo de alargamiento de nuevo se redujo ligeramente en comparación con el récord registrado en mayo pasado. Los datos más recientes mostraron que las empresas aumentaron drásticamente su actividad de compra en agosto. Por primera vez desde enero de 2019, los stocks de compras aumentaron, aunque solo levemente.

Mientras tanto, las presiones de los precios se mantuvieron obstinadamente elevadas a mediados del tercer trimestre. Una vez más, los costes de los insumos aumentaron sustancialmente en medio de los persistentes problemas en las cadenas de suministro y una fuerte demanda de insumos.

No obstante, los últimos datos mostraron la primera desaceleración en la inflación de los costes desde que los precios de los insumos comenzaron a subir de nuevo en agosto de 2020.

Se observó una tendencia similar en las tarifas cobradas, cuya tasa de inflación se mantuvo históricamente elevada tras la máxima del estudio registrada en julio, pero disminuyó por primera vez desde enero pasado.

Por último, los fabricantes de la zona euro señalaron en agosto un panorama optimista de cara a los próximos doce meses. El grado de sentimiento positivo fue fuerte, pero disminuyó por segundo mes consecutivo hasta alcanzar su nivel más bajo desde noviembre de 2020.

Comentario

Comentando sobre los datos del índice PMI final del Sector Manufacturero, Chris Williamson, Chief Business Economist de IHS Markit, subrayó:

“Los fabricantes de la zona euro informaron de otro mes de producción boyante en agosto, continuando la racha de crecimiento por decimocuarto mes consecutivo. No obstante, el problema principal fue nuevamente la falta de componentes, ya que los proveedores no pueden producir suficientes piezas o se enfrentan a una falta de capacidad en las entregas para satisfacer la demanda logística.

Estos problemas de suministro fueron la causa principal del déficit de producción manufacturera en relación con los pedidos en una magnitud no registrada previamente por el estudio, superando el déficit récord de veinticuatro años registrado en julio pasado.

En consecuencia, los precios de venta de las fábricas volvieron a subir fuertemente, aunque parte de la presión alcista se vio aliviada por una ligera atenuación de la inflación de los costes de los insumos, pese a que los precios de los materiales aún altos se sumaron a los demás problemas de los fabricantes.

Mientras tanto, el crecimiento del empleo se redujo solo modestamente desde su máxima histórica registrada en julio pasado, ya que los productores se mantuvieron enfocados en impulsar la capacidad operativa. No obstante, una caída en la confianza futura en agosto, vinculada al pico de la demanda, los problemas persistentes en las cadenas de suministro y la propagación de la variante delta, se suman a los signos de que tanto el crecimiento de la producción como del empleo han alcanzado su punto más alto".

Se registran nuevas subidas fuertes de la producción y de los nuevos pedidos

La tasa de creación de empleo se acelera

Continuos retrasos severos en las cadenas de suministro

*Los datos se recopilaron entre el 12 y el 23 de agosto de 2021

El fuerte crecimiento de los nuevos pedidos y de la producción en agosto estuvo apoyado por una nueva mejora de la demanda y los fabricantes españoles experimentaron un aumento casi récord de la producción. Como resultado, las empresas contrataron personal adicional a un ritmo más rápido y aumentaron sus actividades de compra.

No obstante, las dificultades en las cadenas de suministro siguieron siendo graves, provocando aumentos aún mayores en los costes de los insumos y los precios de venta. Algunas empresas intentaron mitigar estos problemas aumentando sus stocks de compras. La preocupación con respecto al suministro de materias primas hizo que la confianza empresarial se redujera hasta su mínima de nueve meses.

El Índice PMI del Sector Manufacturero Español de IHS Markit, índice compuesto diseñado para proporcionar una indicación del comportamiento del sector manufacturero, aumentó de 59.0 registrado en julio a 59.5 en agosto. Dicha lectura señaló una mejora notable en la salud del sector, extendiendo el período actual de crecimiento a siete meses. De hecho, el fortalecimiento de las condiciones empresariales fue uno de los más marcados desde que se inició el estudio, en febrero de 1998. Un aspecto fundamental de la mejora de las condiciones operativas fue una expansión importante de la producción manufacturera. De hecho, el ritmo de crecimiento se aceleró y fue el más rápido desde mayo de 1998.

A su vez, el aumento de la producción reflejó un crecimiento continuo de los nuevos pedidos. Los nuevos pedidos aumentaron por séptimo mes consecutivo, y a un ritmo marcado, aunque este último fue el más suave desde abril pasado. Se observó un panorama similar con respecto a los nuevos pedidos para exportaciones, que aumentaron fuertemente, pero en menor medida que en julio. En ambos casos, las empresas encuestadas vincularon dichos incrementos con una mejora en la demanda del consumidor.

El nuevo crecimiento de los nuevos pedidos contribuyó a otro aumento de los pedidos pendientes de realización, hecho que alentó a las empresas a contratar personal adicional. Se registró una creación de empleo por sexto mes consecutivo, y el último aumento fue más rápido que el observado en julio.

Las empresas también intensificaron su actividad de compras en respuesta a unas mayores necesidades de producción. De hecho, el ritmo de expansión de la compra de insumos fue el tercero más rápido registrado, solo detrás de los observados en los dos primeros meses de recopilación de datos, a principios de 1998.

No obstante, los esfuerzos por obtener insumos se vieron obstaculizados por los persistentes problemas en la cadena de suministro. Los plazos de entrega de los proveedores continuaron alargándose a un ritmo considerable y sin precedentes antes de la pandemia de la COVID-19.

El desajuste entre la oferta y la demanda de materias primas provocó un fuerte aumento de los costes de los insumos. La tasa de inflación aumentó desde la observada en julio y fue solo un poco más reducida que la máxima observada en la encuesta de junio. A su vez, las empresas aumentaron rápidamente sus tarifas cobradas, aunque al ritmo más lento desde abril pasado.

La dificultad para obtener materias primas hizo que algunos fabricantes optaran por protegerse mediante el acopio de stocks de insumos. Los stocks de compras aumentaron por tercer mes consecutivo, pero la tasa de acumulación fue solo marginal, ya que los problemas en la cadena de suministro a menudo obstaculizaron los intentos de obtener insumos.

La preocupación por la obtención de materiales conllevó a una caída de la confianza en agosto y el sentimiento cayó hasta su mínima de nueve meses. Sin embargo, en conjunto, las empresas se mantuvieron muy optimistas de que la producción aumentará durante los próximos doce meses, y este sentimiento positivo se debió a la esperanza de que la situación de la pandemia mejore tanto en el país como en el extranjero.

Comentario

Comentando sobre los últimos resultados de la encuesta, Andrew Harker, Economics Director de IHS Markit, subrayó: "A juzgar por los últimos datos del índice PMI, el sector manufacturero español se mantuvo en una fase de fuerte crecimiento en agosto y un crecimiento más rápido de las compras y el empleo ayudó a las empresas a aumentar la producción a pesar de los intensos problemas observados en las cadenas de suministro. Aunque hubo pocos indicios de que la situación del suministro mejorara, hubo más evidencia de que las empresas están buscando mitigar el impacto de dicha interrupción almacenando insumos para utilizar en el futuro. La medida en que los fabricantes tengan éxito en sus esfuerzos probablemente determinará si pueden mantener los fuertes ritmos de crecimiento de la producción durante el resto del año".

  • La actividad y los nuevos pedidos aumentan fuertemente
  • El crecimiento del empleo se fortalece hasta su máxima de tres años
  • Las empresas repercuten el aumento de los costes a sus clientes

* Los datos se recopilaron entre el 11 y el 25 de junio de 2021

La reactivación del sector servicios español cobró un notable impulso en junio y el ritmo de crecimiento de la actividad, de los nuevos pedidos y del empleo se fortaleció. El grado de confianza sobre el futuro también fue igual que el más alto registrado desde febrero de 2004, ya que las empresas se volvieron cada vez más optimistas sobre la actividad económica a medida que los impactos adversos de la pandemia de la COVID-19 se atenúan.

El fuerte resultado del sector fue subrayado por el Índice de Actividad Comercial, que se basa en una sola pregunta en la que se solicita a las empresas que comenten sobre la evolución de su actividad con respecto del mes anterior. El índice se situó por encima del nivel de ausencia de cambios de 50.0 por tercer mes consecutivo en junio y, al subir hasta el nivel 62.5 del 59.4 registrado en el mes anterior, indicó el crecimiento más fuerte del sector desde marzo del 2000.

El aumento más rápido de la actividad comercial en más de 21 años estuvo soportado por la continua relajación de las restricciones de la COVID-19 y la reapertura de instalaciones previamente cerradas debido a la pandemia. Los servicios de hostelería y restauración y de transporte se vieron especialmente beneficiados, y los encuestados informaron en general de un aumento considerable de la demanda. De manera similar a la actividad, el crecimiento de los nuevos pedidos fue el más fuerte registrado por el estudio desde junio del 2000, aunque la fuente de demanda fue principalmente a nivel nacional. Pese a que los nuevos pedidos procedentes de clientes del extranjero siguieron aumentando, el incremento neto fue decepcionante en relación con el observado para los nuevos pedidos en general. Las restricciones relacionadas con los viajes y el turismo continuaron limitando las ventas al exterior.

El fuerte aumento de los nuevos pedidos en general puso a prueba la capacidad del sector servicios en un grado notable en junio, tal y como lo indica un aumento considerable de los pedidos pendientes de realización. Los niveles de pedidos pendientes aumentaron por tercer mes consecutivo y al ritmo más pronunciado desde julio de 2007, explicando en parte por qué las empresas optaron por contratar más personal. La última encuesta señaló que el empleo aumentó por tercer mes consecutivo y a la tasa más pronunciada en más de tres años.

Las expectativas de un aumento de la actividad también ayudaron a soportar la contratación. La confianza sobre el futuro aumentó a un nivel que igualó la máxima de 17 años registrada en abril pasado y las empresas esperan ampliamente que la reciente tendencia positiva del crecimiento se mantenga durante los próximos meses. De hecho, más del 60% de los encuestados indicaron proyecciones positivas, impulsadas por los programas de vacunación y la esperada desescalada continua de las restricciones de la COVID-19.

Las empresas encuestadas comentaron que una amplia gama de productos y servicios aumentaron de precio en junio. Estos incluyeron unos mayores costes relacionados con el combustible, el transporte y los servicios públicos, además de un aumento en general de los gastos relacionados con el personal. Dicho incremento sirvió para afianzar el aumento más pronunciado de los precios pagados en general desde julio de 2008.

En respuesta a los mayores costes operativos y beneficiándose de una demanda del mercado más firme, las empresas de servicios subieron sus tarifas medias cobradas a la tasa más fuerte desde febrero del 2000.

El crecimiento económico del sector privado alcanza su máxima desde principios del 2000

La actividad del sector privado continuó aumentando en junio por cuarto mes consecutivo y al ritmo más fuerte observado desde febrero del 2000. Dicho incremento fue subrayado por el Índice Compuesto de Actividad Total*, que aumentó al nivel 62.4 del 59.2 registrado en mayo. Los ritmos de crecimiento fueron igualmente pronunciados tanto en el sector manufacturero como en el de servicios.

El aumento positivo y acelerado de la actividad estuvo apoyado por otro mes de fuertes incrementos en los volúmenes de nuevos pedidos recibidos. El sector servicios llevó la delantera y el crecimiento de los nuevos pedidos en general aumentó al ritmo más pronunciado en más de 21 años. Como resultado, la capacidad estuvo bajo presión, y se registró un aumento récord en la serie de los pedidos pendientes de realización del sector privado.

En consecuencia, se crearon nuevos puestos de trabajo en las economías del sector manufacturero y del sector servicios, y el aumento neto fue el mejor observado desde principios de 2007. La confianza en el futuro ayudó a respaldar la actividad de contratación. El optimismo del sector privado alcanzó su nivel históricamente más alto en junio.

Mientras tanto, la inflación de los precios de los insumos registró una tasa récord y ambos sectores experimentaron aumentos rápidos de sus costes, hecho que ayudó a explicar un incremento récord de las tarifas cobradas.

COMENTARIO

Comentando sobre los datos del PMI, Paul Smith, Economics Director de IHS Markit subrayó:

"El sector servicios de España se reactivó en junio, ya que las restricciones a la actividad económica continuaron relajándose y, en consecuencia, la actividad del mercado cobró impulso. Beneficiándose de unas ventas notablemente superiores, las empresas de servicios españolas disfrutaron de su mejor incremento de la actividad en su conjunto desde principios del 2000.

Cabe destacar que los sectores relacionados con la hostelería y restauración están disfrutando de una reactivación en la actividad, aunque quizás haya un poco de preocupación con respecto a la relativa debilidad del turismo, puesto que las restricciones y los desafíos en el sector de los viajes desde mercados clave como el Reino Unido están afectando el crecimiento.

Si estos problemas se pueden resolver, España estará en camino de un perfil de crecimiento aún más fuerte en los próximos meses. Las empresas se muestran ciertamente optimistas, y el sentimiento ha mejorado hasta alcanzar un nivel igual que la máxima de varios años registrado en abril pasado y, como reflejo del fortalecimiento del entorno económico, las empresas subieron sus precios cobrados a la tasa más fuerte desde principios del 2000".

  • La producción aumenta intensamente debido a la fuerte demanda
  • Persisten los desafíos por el lado de la oferta
  • Se registra una subida récord de los precios

* Los datos se recopilaron entre el 11 y el 23 de junio de 2021

Las condiciones operativas en la economía manufacturera de España se fortalecieron en junio a un ritmo no observado en más de 23 años. La producción aumentó al ritmo más fuerte desde mayo de 1998, respaldada por niveles crecientes de nuevos pedidos y demanda, especialmente en los sectores relacionados con la hostelería y restauración.

No obstante, los retrasos por el lado de la oferta siguieron siendo frecuentes, y los plazos medios de entrega continuaron deteriorándose considerablemente en medio de la escasez de productos en los mercados mundiales, que fue uno de los principales impulsores de un nuevo aumento récord de los precios pagados por los insumos.

El Índice PMI del Sector Manufacturero Español de IHS Markit, índice compuesto diseñado para proporcionar una indicación del comportamiento del sector manufacturero, subió por quinto mes consecutivo en junio, situándose en 60.4, en comparación con 59.4 registrado en mayo. La lectura del índice fue la más alta registrada por el estudio desde abril de 1998.

La lectura del índice PMI estuvo soportada por el incremento más pronunciado de la producción en más de 23 años. Se ha registrado un aumento de la producción por quinto mes consecutivo, respaldado de nuevo por niveles crecientes de nuevos pedidos recibidos. Aunque disminuyó desde su máxima de casi 15 años en mayo, el crecimiento de los nuevos pedidos en junio fue de nuevo considerable en medio de informes generalizados de una demanda más firme, especialmente de los sectores relacionados con la hostelería y restauración.

La demanda interna no fue la única fuente de crecimiento de la cartera de pedidos, ya que los nuevos pedidos de exportación volvieron a aumentar de forma pronunciada y al ritmo más fuerte en más de tres años y medio. Hubo informes de una mayor demanda tanto de los países europeos vecinos como del norte de África.

Puesto que las necesidades de producción aumentaron considerablemente, los fabricantes continuaron incrementando sus actividades de compra de forma pronunciada (la más fuerte desde abril de 1998). Las empresas también manifestaron su deseo de aumentar sus stocks de insumos, aunque estos esfuerzos se vieron frustrados hasta cierto punto debido a la persistente escasez de oferta.

En efecto, según los últimos datos, los plazos medios de entrega de los insumos volvieron a deteriorarse a un ritmo históricamente elevado. Las empresas encuestadas informaron de un considerable exceso de demanda sobre la oferta en los mercados de insumos mundiales, especialmente de metales y componentes electrónicos.

Como era de esperar, dicho exceso de demanda dio lugar a una nueva fuerte inflación de los precios de los insumos. La encuesta de junio marcó otro aumento récord de los costes (los datos se recopilaron por primera vez en febrero de 1998). Se informó que los precios del transporte, del combustible, de los plásticos y de los metales se han encarecido desde mayo pasado. En consecuencia, las tarifas cobradas aumentaron a una tasa récord de la serie a medida que las empresas aprovecharon las condiciones de demanda positiva.

A pesar de que la producción aumentó a un ritmo considerable, persistieron las presiones de la capacidad. Los pedidos pendientes de realización volvieron a aumentar fuertemente, y el crecimiento alcanzó un nuevo récord del estudio, alentando a las empresas a contratar personal adicional al ritmo más rápido desde febrero de 2018. La confianza en el futuro también ayudó a respaldar la actividad de contratación: el optimismo de que la producción sea mayor en el plazo de 12 meses se mantuvo cómodamente en territorio positivo en junio.