El crecimiento mundial se fortalecerá hasta ubicarse en el 2,7% y mejorando las perspectivas

El Banco Mundial prevé que el crecimiento económico mundial se fortalecerá hasta ubicarse en el 2,7% en 2017, debido a que el repunte de las manufacturas y el comercio, el aumento de la confianza del mercado y la estabilización de los precios de los productos básicos, permitirán restablecer el crecimiento en las economías en desarrollo y en los mercados emergentes exportadores de dichos productos.

De acuerdo con el informe del Banco Mundial titulado Perspectivas económicas mundiales, de junio de 2017, el crecimiento de las economías avanzadas se acelerará hasta llegar al 1,9% en 2017, lo que beneficiará también a los socios comerciales de dichos países. Las condiciones de financiación en el ámbito internacional siguen siendo favorables y los precios de los productos básicos se han estabilizado. En este contexto de mejora en el plano internacional, el crecimiento de los mercados emergentes y las economías en desarrollo en su conjunto repuntará hasta situarse en un 4,1% este año, mientras que en 2016 fue del 3,5%.

Según las previsiones, el crecimiento en las siete principales economías de mercados emergentes se incrementará y para 2018 superará su promedio de largo plazo. Esta recuperación de la actividad debería provocar efectos positivos significativos en el crecimiento de otras economías emergentes y en desarrollo, y en el mundo en general.

No obstante, este panorama presenta también riesgos importantes. La implementación de nuevas restricciones podría coartar el apreciado rebote en el comercio mundial. La persistente incertidumbre normativa podría debilitar la confianza y las inversiones. Asimismo, si bien la volatilidad de los mercados financieros se encuentra en un nivel excepcionalmente bajo, una repentina reevaluación del mercado respecto de los riesgos vinculados con las políticas o del ritmo de la normalización de las políticas monetarias en las economías avanzadas podría provocar turbulencias financieras. Por otro lado, la debilidad persistente de la productividad y del aumento de las inversiones podría deteriorar las perspectivas de crecimiento en el largo plazo en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, fundamentales para reducir la pobreza.

En el informe se ponen de relieve las inquietudes respecto del aumento del endeudamiento y de los déficits en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, lo que eleva las probabilidades de sufrir perjuicios en caso de que se incrementen abruptamente en las tasas de interés o se endurezcan las condiciones de los préstamos. A fines de 2016, más de la mitad de los mercados emergentes y las economías en desarrollo mostraban niveles de endeudamiento gubernamental que excedían en más de 10 puntos porcentuales del PIB los de 2007; asimismo, en la tercera parte de estos países, el equilibrio fiscal empeoró en más de 5 puntos porcentuales del PIB respecto de los valores de 2007.

Como elemento positivo del panorama actual, cabe mencionar la recuperación del crecimiento del comercio, que se ubica ahora en el 4% después de registrar el año pasado, tras la crisis financiera, un valor bajo del 2,5%. En el informe se hace hincapié en un área clave del comercio internacional que muestra debilidad: las transacciones entre empresas que no están ligadas entre sí por relaciones de propiedad. En los últimos años, este tipo de intercambios, realizado a través de canales de tercerización, se ha reducido mucho más marcadamente que el comercio dentro de las compañías. Esto nos recuerda la importancia que reviste una red de comercio mundial sólida para las empresas menos integradas, que representan la mayor parte de las compañías.

Perspectivas regionales
Asia oriental y el Pacífico: Según las proyecciones, el crecimiento de esta región se atenuará hasta situarse en un 6,2% en 2017 y un 6,1% en 2018, a medida que la desaceleración gradual de China se vea contrarrestada por repuntes en otros países de la región, impulsados por la recuperación de los exportadores de productos básicos y la aceleración del crecimiento en Tailandia. Se prevé que en China el crecimiento disminuirá hasta el 6,5% este año y 6,3% en 2018. Si se excluye China, la región progresará a una tasa más elevada, del 5,1% en 2017 y 5,2% en 2018.

  • Europa y Asia central: El crecimiento de Europa y Asia central se acelerará en general, según las previsiones, al 2,5% en 2017 y 2,7% en 2018, respaldado por la sostenida recuperación de los países exportadores de productos básicos y la disipación de los riesgos geopolíticos y de la incertidumbre respecto de las políticas internas en las principales economías de la región. Se espera que, tras una recesión de dos años, Rusia crezca a una tasa del 1,3% en 2017 y 1,4% en 2018, ayudada por un incremento en el consumo. Entre las economías importadoras de productos básicos, se espera que Turquía crezca un 3,5% en 2017 gracias al apoyo de una política fiscal acomodaticia, y un 3,9% en 2018, a medida que la incertidumbre se atenúe, el turismo se recupere y se restablezcan los balances de las empresas.
  • América Latina y el Caribe: Se prevé que en 2017 el crecimiento en América Latina y el Caribe aumentará al 0,8%, a medida que Brasil y Argentina salgan de la recesión y el aumento de los precios de los productos básicos favorezca a los países exportadores de bienes agrícolas y energía. Según las previsiones, Brasil se expandirá un 0,3% en 2017 y alcanzará una tasa del 1,8% en 2018, mientras que el crecimiento en Argentina aumentará a un ritmo del 2,7% este año. Se espera que las proyecciones favorables respecto de los precios de los metales resulten beneficiosas para Chile.
  • Oriente Medio y Norte de África: Según las previsiones, el crecimiento de la región caerá al 2,1% en 2017 debido a que los impactos adversos que generaron en los países exportadores de petróleo los recortes a la producción establecidos por la Organización de Países Exportadores de Petróleo exceden las modestas mejoras experimentadas por las economías importadoras de dicho producto. Se espera que en 2018 el crecimiento repunte y se ubique en un 2,9%, pues se da por supuesto que las tensiones geopolíticas se moderarán y los precios del petróleo se incrementarán. En Arabia Saudita, la economía más grande de la región, el crecimiento se atenuará hasta ubicarse en el 0,6% como resultado de los recortes en la producción, para luego acelerarse al 2% en 2018.
  • Asia meridional: Las previsiones indican que el crecimiento de esta región repuntará hasta situarse en un 6,8% en 2017 y se acelerará en 2018 hasta el 7,1%, reflejo de la fuerte expansión de la demanda interna y las exportaciones. Si se excluye India, se espera que el crecimiento regional se sostenga en torno al 5,7% y se incremente al 5,8%, resultado de la aceleración de Bhután, Pakistán y Sri Lanka y la atenuación en Bangladesh y Nepal.
  • África al sur del Sahara: Según las proyecciones, en África al sur del Sahara el crecimiento repuntará y se ubicará en un 2,6% en 2017 y un 3,2% en 2018, consecuencia del moderado incremento de los precios de los productos básicos y de las reformas dirigidas a abordar los desequilibrios macroeconómicos. No obstante, se espera que el producto per cápita se contraiga un 0,1% en 2017 y se incremente un modesto 0,7% en 2018-19.

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