La ciudad de Tánger acaba de estrenar dos nuevos puertos, uno pesquero y otro turístico, inaugurados recientemente por Mohamed VI, rey de Marruecos, y que han supuesto una inversión de unos 550 millones de euros.

Tal y como informan desde EFE, ambos puertos forman parte de un proyecto cuyo objetivo es reconvertir la zona portuaria de la ciudad en un “destino de turismo y de cruceros a nivel internacional y en la cuenca mediterránea, en particular; y mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales de pesca", según informó la agencia marroquí MAP

El puerto pesquero se extiende a lo largo de 2.537 metros lineales de muelles, y está dotado con equipos necesarios para su correcto funcionamiento como por ejemplo instalaciones de almacenamiento en frío, una unidad estándar de gestión de contenedores, tiendas para armadores y mayoristas, locales para la pesca artesanal, talleres de reparación de barcos y una lonja de 5.000 metros cuadrados, según informan desde la agencia de noticias.

En la misma línea, el segundo puerto, llamado "Tanja Marina Bay", cuenta con 800 dispositivos de una longitud que llega hasta 900 metros para el amarre de los barcos. Con una inversión de 75 millones de euros, este nuevo puerto se ha convertido en el espacio con mayor número de anillos de amarra en el país magrebí.

La ciudad clave en el norte de África, suma ambas nuevas zonas portuarias al puerto Tanger Med, considerado el mayor de África en tráfico de mercancías, y cuya zona franca es el centro neurálgico de varias industrias, especialmente la automovilística.

Fuente: Agencia EFE

Tánger Med en imágen

El ritmo de expansión de la actividad económica de la zona euro se ralentizó hasta su nivel más bajo de un año y medio en mayo. Aunque el crecimiento se mantuvo relativamente sólido, la atenuación observada desde comienzos de año y una tendencia similar de los nuevos pedidos sugieren que las perspectivas para la economía son menos positivas que en el primer trimestre.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 54.1 en mayo, sin cambios frente a su estimación flash precedente, aunque se situó en su nivel más bajo desde noviembre de 2016. No obstante, el índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 59 meses. Los ritmos de crecimiento se ralentizaron tanto en el sector manufacturero (que alcanzó su mínima de 18 meses) como en el sector servicios (que indicó su mínima de 16 meses).

España mostró el comportamiento económico más sólido en mayo, situándose en el primer puesto de la tabla de crecimiento del índice PMI de los “cuatro países principales” y fue el único país de este grupo cuyo ritmo de expansión mejoró (registrando su máxima de tres meses). Los ritmos de crecimiento en Francia y Alemania se ralentizaron hasta sus mínimas de 16 y 20 meses respectivamente. Aunque el crecimiento de la actividad total en Italia fue prácticamente igual que en abril, indicó el resultado más débil de los “cuatro países principales” por quinto mes consecutivo. Los datos del índice PMI compuesto para Irlanda se publican el día 6 de junio.

En mayo, el crecimiento de los nuevos pedidos recibidos en la zona euro se moderó hasta su mínima de 18 meses, y el ritmo de crecimiento se ralentizó en los “cuatro países principales”. No obstante, las presiones de la capacidad siguieron siendo evidentes, y los pedidos pendientes de realización se acrecentaron, aunque a su ritmo más débil desde enero de 2017, extendiendo la secuencia actual de acumulación a tres años.

Se registró una creación de empleo por cuadragésimo tercer mes consecutivo en mayo. La tasa de crecimiento también se desaceleró hasta su mínima desde agosto del año pasado. La tasa de aumento se ralentizó en Alemania (que marcó su mínima de 17 meses), Francia (que alcanzó su mínima de ocho meses) e Italia (que indicó su mínima de dos meses), pero se aceleró en España (alcanzando su máxima de dos meses).

La combinación de un crecimiento más lento de la actividad total, de los nuevos pedidos, de los pedidos pendientes de realización y del empleo, sugiere que las perspectivas para la economía de la zona euro son menos positivas que en el primer trimestre. Dicho declive fue respaldado por los datos del PMI sobre la confianza empresarial, que mostraron que el grado de optimismo cayó hasta su nivel más bajo en un año y medio.

La inflación de los costes de los insumos se aceleró por primera vez en cuatro meses en mayo, y las tasas de aumento se fortalecieron en Alemania, Francia y España. Por el contrario, los precios medios cobrados aumentaron a la tasa más lenta en lo que va de año hasta la fecha, ya que unos aumentos más débiles de Alemania e Italia contrarrestaron las aceleraciones observadas en Francia y España.

Sector Servicios
El ritmo de expansión de la actividad del sector servicios de la zona euro continuó atenuándose en mayo. El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 54.7 registrado en abril hasta 53.8, su mínima de 16 meses, en mayo y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 53.9. No obstante, el índice ha señalado una expansión por quincuagésimo octavo mes consecutivo.

Esta desaceleración reflejó las tendencias en Alemania y Francia. Los ritmos de crecimiento disminuyeron hasta sus mínimas de 20 y 16 meses respectivamente, y Alemania experimentó la expansión más lenta de la actividad del sector servicios de los “cuatro países principales”. España e Italia registraron aceleraciones moderadas de crecimiento, que alcanzaron sus máximas de tres meses en ambos casos. Los datos del PMI del sector servicios para Irlanda se publican el día 6 de junio.

Esta expansión más débil de la actividad en el sector servicios de la zona euro estuvo en concordancia con la tendencia de los nuevos pedidos, que aumentaron al ritmo más lento de casi un año y medio. Los nuevos pedidos se incrementaron a un ritmo más lento en los “cuatro países principales”.

Las restricciones de la capacidad se mantuvieron presentes en mayo, ya que los trabajos por completar aumentaron a pesar de esta expansión más lenta de los nuevos pedidos. Los pedidos pendientes se incrementaron por vigésimo cuarto mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde febrero pasado. Las empresas respondieron a las cargas de trabajo a través del aumento del empleo, y la creación de empleo aumentó por cuadragésimo tercer mes consecutivo.

Los “cuatro países principales” incrementaron el empleo en el sector servicios en mayo. El mayor aumento se produjo en España, que también fue el único país donde el crecimiento se aceleró. Las tasas de expansión disminuyeron en Alemania (que indicó su mínima en 25 meses), Francia (que registró su mínima en ocho meses) e Italia (que marcó su mínima en dos meses).

Las presiones de los precios se fortalecieron en mayo, y se registró un alza de las tasas de inflación tanto de los precios pagados como de los precios cobrados. Los precios de venta subieron en Alemania, Francia y España, pero cayeron nuevamente en Italia.

Según los datos ofrecidos por el PMI de IHS Markit, el crecimiento económico del sector manufacturero de la zona euro mostró nuevos indicios de ralentización en mayo. Los ritmos de expansión de la producción y de los nuevos pedidos se desaceleraron, y la creación de empleo y el aumento de los pedidos pendientes de realización también perdieron impulso. La inflación de los costes de los insumos aumentó por primera vez en cuatro meses, mientras que la tasa de aumento de las tarifas de nuevo se ralentizó.

El índice PMI® final del Sector Manufacturero de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 56.2 registrado en abril hasta su mínima de quince meses (55.5) en mayo, aunque no registró cambios frente a su estimación flash precedente. El ritmo de alza se ha ralentizado mensualmente desde que alcanzó su máxima récord en diciembre del año pasado. El índice PMI ha registrado una expansión durante 59 meses consecutivos y ha permanecido por encima de la media a largo plazo de la serie de 51.9.

A nivel sectorial el alza se mantuvo generalizada, ya que los sectores de bienes de consumo, bienes intermedios y bienes de capital registraron un incremento. No obstante, los ritmos de crecimiento se ralentizaron en estas tres categorías. La expansión más pronunciada se registró nuevamente en el sector de bienes de capital y la más débil en el sector de bienes de consumo.
Los ocho países cubiertos por el estudio registraron una mejora de las condiciones operativas en mayo. El crecimiento estuvo encabezado por los Países Bajos, Austria y Alemania, aunque los ritmos de expansión en estos tres países se ralentizaron. España e Italia también experimentaron un crecimiento más débil, mientras que en Francia, Irlanda y Grecia la expansión se aceleró.

La producción manufacturera y los nuevos pedidos aumentaron de nuevo en mayo, aunque los ritmos de expansión fueron los más débiles en aproximadamente un año y medio. Los nuevos pedidos para exportaciones* también continuaron mejorando, aunque a un ritmo más débil. Los incrementos de estas tres variables se mantuvieron generalizados, y todos los países cubiertos por el estudio registraron una expansión.

Perspectivas del sector
Las perspectivas para el sector manufacturero se mantuvieron positivas en mayo, y las empresas informaron que esperan que la producción (en balance) sea mayor en el plazo de doce meses. No obstante, el grado de optimismo cayó a su nivel más bajo desde septiembre de 2016.

En mayo, las restricciones en la capacidad permanecieron evidentes tanto en las empresas manufactureras como en las de sus proveedores. Los pedidos pendientes de realización en las fábricas aumentaron por trigésimo séptimo mes consecutivo, aunque el ritmo de incremento disminuyó hasta su nivel más bajo desde septiembre de 2016. Los retrasos en los plazos de entrega de los proveedores siguieron siendo generalizados y estuvieron entre los más altos registrados en la historia del estudio, aunque la incidencia de retrasos fue la más baja desde septiembre del año pasado.

El continuo crecimiento del sector manufacturero y el aumento asociado de los pedidos pendientes de realización animaron a las empresas a expandir aún más el empleo en mayo. Los niveles de personal aumentaron por cuadragésimo quinto mes consecutivo. No obstante, de manera similar a las tendencias de la producción y de los nuevos pedidos, la tasa de crecimiento del empleo cayó hasta su mínima de 14 meses.

Todos los países estudiados aumentaron sus niveles de personal, y los incrementos más pronunciados se registraron en Austria, los Países Bajos y Alemania. No obstante, solo Francia, España y Grecia registraron un ritmo más rápido de la contratación que en abril.

En mayo, la tasa de inflación de los precios de los insumos a la que se enfrentaron los fabricantes de la zona euro se mantuvo fuerte y se aceleró por primera vez desde enero pasado. Por el contrario, la inflación de los precios cobrados se ralentizó hasta su mínima de cinco meses, aunque de todos modos se mantuvo muy por encima de su promedio histórico. Alemania registró el mayor aumento de los costes de los insumos y de los precios cobrados en mayo.

La actividad económica de la zona euro continuó expandiéndose a un ritmo robusto en abril, y tanto el sector manufacturero como el sector servicios registraron un sólido incremento. No obstante, el crecimiento se ha ralentizado en los últimos meses. La última expansión de la actividad total fue la más lenta desde enero de 2017.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 55.1 en abril, disminuyendo de 55.2 registrado en marzo, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de también 55.2. El índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 58 meses y en abril permaneció por encima del promedio de dicha secuencia de crecimiento (54.0). La producción manufacturera aumentó a un ritmo ligeramente más rápido en abril, que estuvo contrarrestado por una ralentización del crecimiento de la actividad del sector servicios hasta su mínima de ocho meses.

Irlanda volvió a situarse a la cabeza de la tabla del crecimiento del PMI de Actividad Total en abril, y su ritmo de expansión alcanzó su máxima de tres meses. Francia también registró un crecimiento más rápido (que marcó su máxima de dos meses). El ritmo de expansión se desaceleró de nuevo en el resto de los países estudiados, hasta su mínima de 19 meses en Alemania, su mínima de 15 meses en Italia y su mínima de cuatro meses en España.

La debilidad del crecimiento de la actividad total económica de la zona euro reflejó una desaceleración simultánea en el ritmo de expansión de los nuevos pedidos recibidos. Los nuevos pedidos aumentaron al ritmo más lento de 15 meses, que de todos modos se mantuvo sólido. El crecimiento disminuyó tanto en el sector manufacturero (que registró su mínima en 17 meses) como en el sector servicios (su mínima en ocho meses).

Los nuevos pedidos recibidos fueron lo suficientemente robustos para poner a prueba la capacidad, factor subrayado por un nuevo aumento de los pedidos pendientes en abril. Dicha acumulación incitó a las empresas a aumentar el empleo, registrándose una creación de empleo por cuadragésimo segundo mes consecutivo. El ritmo de crecimiento también aumentó y se mantuvo entre los mejores observados durante la última década.
El empleo aumentó en todos los países estudiados, y sólo España no registró una tasa de aumento más rápida. Las alzas más fuertes se observaron en Irlanda, Alemania y Francia.


La presión en los precios continuó moderándose en abril, y las tasas de aumento de los costes y de los precios cobrados se ralentizaron hasta sus mínimas de siete y cuatro meses respectivamente.

Materias primas
No obstante, el incremento de los costes se mantuvo elevado, como consecuencia de unos mayores precios de las materias primas (a menudo debido a que la demanda supera la oferta) y a los crecientes costes laborales. Sector Servicios El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó de 54.9 registrado en marzo hasta su mínima de ocho meses (54.7) en abril y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.0. El índice se mantuvo en un nivel consistente con una expansión sólida y se situó por encima de su promedio a largo plazo del estudio (53.2).

El crecimiento se mantuvo generalizado en abril, y la actividad comercial aumentó en todos los países cubiertos por el estudio. Irlanda y Francia registraron los aumentos más fuertes y fueron los únicos países que señalaron tasas de crecimiento más rápidas. La actividad aumentó a un ritmo más lento en Alemania (que marcó su mínima de 19 meses) y en España (que indicó su mínima de cuatro meses), mientras que en Italia se estabilizó en su mínima de cinco meses registrada en marzo.

Se registró una ralentización similar en el ritmo de crecimiento de los nuevos pedidos recibidos por las empresas del sector servicios de la zona euro, que también se situó en su mínima de ocho meses en abril. Dicho incremento aún fue suficiente para poner a prueba la capacidad, ya que los pedidos pendientes de realización aumentaron por vigésimo tercer mes consecutivo, aunque a un ritmo más débil.

Las empresas respondieron al crecimiento continuo tanto de los nuevos pedidos como de los pedidos pendientes de realización aumentando el empleo. La tasa de creación de empleo fue la más rápida desde octubre de 2007. Los ritmos de incremento mejoraron en Alemania (que indicó su máxima de tres meses), Francia (que marcó su máxima de dos meses), Italia (que señaló su máxima de cuatro meses) e Irlanda (que registró su máxima de cuatro meses), pero la creación de empleo disminuyó hasta su mínima de 14 meses en España.

En abril, la inflación de los precios pagados se aceleró por primera vez desde enero pasado. No obstante, la tasa de aumento se mantuvo muy por debajo de la máxima de casi siete años registrada en enero pasado. Por el contrario, los precios cobrados aumentaron al ritmo más lento en siete meses.

Las perspectivas para el sector servicios de la zona euro se mantuvieron positivas en abril, aunque el grado de optimismo disminuyó hasta su mínima de cuatro meses. La confianza empresarial mejoró en España e Irlanda,
se mantuvo sin cambios en Francia y disminuyó ligeramente en Alemania e Italia.

Según el Flash del índice PMI® de la Zona Euro de IHS Markit, la actividad comercial en la zona euro siguió aumentando a un ritmo sólido en abril, aunque la tasa de expansión ha sido considerablemente más débil que la observada hacia comienzos del año, vinculado a indicios de un crecimiento menos intenso de la demanda y restricciones en el suministro. Una llegada más lenta de nuevos pedidos, junto con un debilitamiento del optimismo respecto a las perspectivas de actividad empresarial para los próximos doce meses, sugieren que el crecimiento podría seguir ralentizándose en mayo. Entretanto, las presiones de los precios se atenuaron durante el mes en comparación con los elevados niveles recientes.

A juzgar por la encuesta del Flash del Índice PMI® Compuesto de la Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit, basado en aproximadamente el 80% de las respuestas habituales finales, el índice PMI se ha mantenido en 55.2 en abril. La falta de cambio en esta lectura indicó la expansión conjuntamente más débil de la actividad total desde principios de 2017, pero el índice se ha mantenido muy por encima de la media de 53.8 observada en los últimos cinco años.
Una vez más, el sector manufacturero encabezó el repunte, a pesar de que la tasa de crecimiento de la producción industrial se ha ralentizado hasta su mínima en diecisiete meses. Por otra parte, la actividad del sector servicios aumentó a una tasa apenas marginalmente más rápida que la mínima en siete meses registrada en marzo pasado.

El crecimiento de la actividad total ha descendido intensamente desde la máxima de once años y medio observada a comienzos de año, en concordancia con una reducción del ritmo de crecimiento de las carteras de pedidos. Los nuevos pedidos recibidos aumentaron al ritmo más débil de los últimos quince meses en abril.
Los productores indicaron el aumento de los nuevos pedidos en total y de los nuevos pedidos para exportaciones más reducido del último año y medio en abril. Las exportaciones se vieron perjudicadas en parte por la reciente solidez del euro, especialmente frente al dólar estadounidense. Al mismo tiempo, la llegada de nuevos pedidos en el sector servicios se redujo hasta su mínima de los últimos ocho meses, sumándose a los indicios de un debilitamiento generalizado del crecimiento de la demanda tanto en los mercados internos como en los de exportación.

La encuesta también sugirió que las restricciones en la demanda han contribuido a la desaceleración de la producción/actividad y los nuevos pedidos. En el sector manufacturero, las demoras en la cadena de suministro siguieron generalizadas y los plazos medios de entrega volvieron a alargarse con una de las máximas intensidades observadas en las dos décadas de historia del estudio. Los niveles de pedidos pendientes de realización también siguieron al alza en los sectores estudiados a medida que las firmas tuvieron dificultades para afrontar la llegada de nuevos pedidos. En algunos casos, estas dificultades se relacionaron con la escasez de materias primas y personal cualificado.

Creación de empleo
El empleo aumentó a un ritmo mayor en abril y la tasa de creación de empleo alcanzó niveles históricamente elevados, a pesar de que se situó por debajo de los niveles alcanzados a fines de 2017. En algunos casos, la reducción de la creación de empleo se relacionó con dificultades en la contratación. Mientras que la contratación en el sector manufacturero se ha ralentizado, la creación de empleo en el sector servicios aumentó hasta su máxima desde octubre de 2007.

Se ha observado una cierta atenuación de las presiones inflacionistas frente a los elevados niveles recientes, ya que los costes aumentaron al ritmo más lento de los últimos siete meses. Esta ralentización del crecimiento de los costes ayudó a reducir la inflación de los precios cobrados hasta su mínima en cuatro meses. No obstante, los aumentos de los costes siguieron generalizados, vinculados con el alza del precio de algunas materias primas (que con frecuencia a su vez se asoció al hecho de que la demanda superó la oferta) y los crecientes costes laborales. Estos últimos hicieron que los costes del sector servicios aumentaran a un ritmo más intenso durante el mes.

En cuanto al análisis por países, el crecimiento se aceleró ligeramente en Francia y Alemania, pero en ambos casos no logró recuperarse hasta los niveles observados en febrero pasado. En consecuencia, la expansión en Francia fue la segunda más baja de los últimos ocho meses, mientras que la expansión en Alemania fue la segunda más baja de los últimos nueve meses. Mientras que el sector manufacturero fue el principal freno para la expansión en Francia, en Alemania el que llevó la retaguardia fue el sector servicios. En el resto de países de la región, el crecimiento se desaceleró hasta su mínima de los últimos dieciocho meses, y tanto el sector manufacturero como el sector servicios registraron expansiones más débiles.

Según el Índice PMI de IHS Markit, la actividad económica de la zona euro se expandió en marzo al ritmo más lento desde el inicio de 2017, ya que los ritmos de incrementos se moderaron tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios. La desaceleración señalada por los últimos datos del PMI fue debida a una ligera ralentización en el crecimiento de los nuevos pedidos combinada con el mal tiempo en algunas regiones del norte y las restricciones en las cadenas de suministro derivadas del reciente crecimiento acelerado.

Así, el Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit señaló 55.2 en marzo, disminuyendo de 57.1 registrado en febrero, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.3. No obstante, el índice ha indicado una expansión ininterrumpida durante los últimos 57 meses. La producción manufacturera aumentó al ritmo más lento desde noviembre de 2016, mientras que la actividad comercial del sector servicios se incrementó al ritmo más lento desde agosto de 2017.

Los datos nacionales del PMI indicaron que el repunte siguió siendo generalizado, y la actividad total se expandió en todos los países encuestados. No obstante, las señales de desaceleración del crecimiento también fueron generalizadas, y los “cuatro países principales” e Irlanda registraron una ralentización en marzo.

En marzo, el volumen de los nuevos pedidos recibidos aumentó al ritmo más débil en 14 meses, y en Alemania, Francia, Italia e Irlanda se observaron incrementos más lentos. El ritmo de expansión se mantuvo estable en España. No obstante, el incremento de los nuevos pedidos siguió siendo suficiente para poner a prueba la capacidad, factor destacado por un nuevo sólido aumento de los pedidos pendientes de realización.

Las empresas respondieron al incremento de los pedidos pendientes aumentando el nivel de empleo por cuadragésimo primer mes consecutivo en marzo. El crecimiento del empleo se mantuvo entre los mejores observados en la última década, aunque su ritmo se ralentizó hasta el más débil desde septiembre de 2017. Las tasas de crecimiento se moderaron en todos los países cubiertos por el estudio, excepto en España.

La creación de empleo también se vio respaldada por un sólido optimismo† empresarial en marzo, y los fabricantes y las empresas de servicios mantuvieron perspectivas positivas para los próximos doce meses. Aunque el grado de positividad combinado cayó hasta su mínima de cuatro meses, se mantuvo muy por encima de su media tras la crisis financiera.

La presión de los precios disminuyó en marzo. La inflación de los precios cobrados se ralentizó hasta su mínima de tres meses, mientras que los costes aumentaron al ritmo más lento desde septiembre de 2017.

Sector Servicios
La actividad del sector servicios de la zona euro se expandió al ritmo más lento en siete meses en marzo, ya que el incremento de los nuevos pedidos también se ralentizó. No obstante, las perspectivas siguieron siendo positivas, ya que el empleo y los pedidos pendientes de realización aumentaron y el optimismo empresarial permaneció por encima del nivel de su tendencia a largo plazo.

El Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit disminuyó del nivel 56.2 registrado en febrero hasta 54.9 en marzo, y se situó por debajo de su estimación flash precedente de 55.0. Aunque la media del índice durante el primer trimestre en general fue la más alta en siete años, la reciente desaceleración del crecimiento sugiere que el repunte ha perdido ímpetu desde el inicio del año. Se ha registrado una expansión mensual durante los últimos 56 meses.

El crecimiento de la actividad disminuyó en todos los países cubiertos por el estudio. Francia (que registró su mínima de siete meses), Irlanda (su mínima de cuatro meses) y España (su mínima de tres meses) registraron los ritmos de expansión más fuertes. El crecimiento fue comparativamente moderado en Alemania (que marcó su mínima de siete meses) e Italia (su mínima de cinco meses).

El nivel de los nuevos pedidos recibidos continuó aumentando a un ritmo sólido en marzo, aunque fue el más débil desde agosto de 2017. Los nuevos pedidos recibidos continuaron siendo suficientes para poner a prueba la capacidad, tal y como lo señalan los pedidos pendientes de realización, que registraron uno de los mayores incrementos de los últimos siete años. Esta situación a su vez, alentó a las empresas a aumentar el empleo, y los niveles de dotación de personal crecieron por cuadragésimo primer mes consecutivo.

Aunque la tasa de crecimiento de los niveles de personal se ralentizó hasta su mínima de seis meses en marzo, el crecimiento reciente de la contratación se ha mantenido entre los mejores de la última década. Todos los países cubiertos por el estudio indicaron un aumento del empleo, pero España fue el único que registró una expansión más rápida (su máxima de 11 años) que en febrero.

Las presiones de los precios se moderaron en marzo, y las tasas de aumento de los precios pagados y de los precios cobrados se ralentizaron. No obstante, casi todos los países cubiertos por el estudio indicaron alzas en sus precios de compra y sus precios de venta durante el mes, y la única excepción fueron las empresas de servicios italianas, que redujeron sus tarifas levemente.

Tal y como publicaban recientemente en el portal Statista, desde el 1 de enero de 2018 los comercios españoles deben cobrar entre 3 y 30 céntimos por el uso de bolsas de plástico a sus clientes. Así, España aplica la Directiva 2015/720 de la Unión Europea que prohíbe distribuir este tipo de productos de forma gratuita. No obstante, los vendedores tenían de plazo hasta el 1 de marzo para aplicar la nueva norma. El objetivo de la Directiva es disminuir la cantidad de plástico generado en la Unión, que, como muestra la infografía de Statista, supera los 30 kg por persona al año en muchos países.

Así, según datos de Eurostat, un ciudadano de la UE genera de media 31,3 kg de plástico en envases. En el caso de España, esta cifra es ligeramente superior, con 31,75 kg por cabeza.

Además, tal y como informa el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, a partir de enero de 2020 se prohibirá la venta de bolsas de plástico ligeras y fragmentables, con la excepción de las producidas con material compostable.

La excepción serán las bolsas de plástico muy ligeras detalladas anteriormente (aunque a partir de esta fecha deberán ser compostables), así como las bolsas más gruesas (de más de 50 micras) que podrán seguir entregando los comercios, previo cobro de las mismas, puesto que sus características permiten una mejor reutilización y deberán incorporar un contenido mínimo del 30% de plástico reciclado.

Desde el MAPAMA también señalan que las bolsas de plástico tienden a dispersarse transportadas por el aire como basura debido a su reducido peso, lo que genera contaminación en las masas de agua, las riberas del mar y de los ríos y el medio terrestre, con consecuencias graves sobre los ecosistemas asociados a esos medios. Los efectos sobre el medio ambiente se agravan en el caso de las bolsas de plástico fragmentable, que se disgregan en pequeñas partículas que son ingeridas por seres vivos.

Una bolsa de plástico tiene un uso útil medio de 12 minutos y puede tardar hasta 500 años en descomponerse en el medio ambiente. Se estima, además, que tan sólo el 35% de ellas se deposita en los contenedores amarillos para su reciclaje, y la mayoría dispersas en el medio ambiente.

Cabe destacar que durante la última década en nuestro país se ha reducido el consumo de bolsas de plástico prácticamente a la mitad, pasando de 317 bolsas por habitante en 2007 a 144 bolsas por habitante en 2014, según datos del sector, debido fundamentalmente a un cambio en las pautas de consumo de este envase, según datos del ministerio.

Antecedentes
Fue en marzo de 2015 cuando el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, decidieron modificar la anterior Directiva 94/62/CE cuyo objetivo era prevenir o reducir el impacto en el medio ambiente de los envases y de sus residuos. Aunque las bolsas de plástico son envases en el sentido de dicha Directiva, esta no contenía disposiciones específicas sobre el consumo de esas bolsas, según indicaban en ese momento fuentes de la UE.

Tal y como se publicaba en el Diario Oficial de la UE, el 29 de abril de 2015, los niveles de consumo de bolsas de plástico producían unos altos niveles de basura dispersa, suponían un uso ineficaz de los recursos y era previsible que aumentasen si no se tomaban medidas. Destacaban que “las bolsas de plástico dispersas provocan contaminación en el medio ambiente y agravan el problema generalizado de la presencia de basura en las masas de agua, lo que supone una amenaza para los ecosistemas acuáticos a nivel mundial”.

Aunque el ritmo de crecimiento de la actividad total de la zona euro se ralentizó desde su máxima de casi 12 años registrada en enero hasta su mínima de cuatro meses en febrero, de todos modos, se mantuvo sólido. Los fabricantes y las empresas de servicios observaron continuas entradas fuertes de nuevos pedidos, mientras que la creación de empleo y las presiones de los precios también se mantuvieron elevadas.

El Índice PMI® Compuesto final de Actividad Total de la Zona Euro de IHS Markit registró 57.1 en febrero, situándose debajo de su máxima de 12 años registrada en enero (58.8), pero muy por encima del promedio de la serie (53.0). El índice ha señalado una expansión ininterrumpida durante los últimos 56 meses, aunque la última lectura fue ligeramente inferior a su estimación flash de 57.5.

El crecimiento de la producción manufacturera de nuevo fue más fuerte que el de la actividad del sector servicios. Ambos sectores también continuaron disfrutando de los mejores períodos de expansión de los últimos siete años, a pesar de que los ritmos de crecimiento de la producción/actividad y de los nuevos pedidos se ralentizaron en general en febrero.

Si analizamos por países, los ritmos de crecimiento de la actividad total fueron sólidos, a pesar de que en su mayoría se desaceleraron con respecto de enero. Alemania (que registró su mínima de tres meses) se situó a la cabeza de la clasificación, seguida por Francia (su mínima de cinco meses) y en tercer lugar España (su máxima de ocho meses). Los ritmos de expansión en Irlanda e Italia cayeron a sus mínimas de cuatro y tres meses respectivamente.

El nivel de nuevos pedidos recibidos en la zona euro se expandió sólidamente en febrero. En consecuencia, los pedidos pendientes de realización aumentaron, lo que indica que, en general, las empresas siguen careciendo de capacidad suficiente para satisfacer la demanda. No obstante, los ritmos de alza de los nuevos pedidos y de los pedidos pendientes se ralentizaron hasta sus mínimas de seis meses.

El optimismo empresarial se mantuvo elevado en febrero, manteniéndose cerca de su máxima de ocho meses registrada en enero. La combinación del sólido crecimiento actual y la expansión futura prevista impulsó una nueva creación de empleo. Los niveles de dotación de personal aumentaron a una de las mayores tasas en los últimos siete años, aunque en menor grado que en enero. El empleo aumentó en todos los países cubiertos por el estudio, mientras que en Francia y España la creación de empleo se aceleró.

Las presiones de los precios se mantuvieron elevadas en febrero, a pesar de que las tasas de aumento de los costes y de las tarifas se moderaron. Todos los países estudiados observaron que tanto los costes de los insumos como los precios de venta siguieron aumentando.

Sector Servicios
El sector servicios de la zona euro experimentó que el crecimiento de la actividad comercial, de los nuevos pedidos y del empleo perdió ímpetu en febrero.
Al nivel 56.2, el Índice PMI® de Actividad Comercial final del Sector Servicios de la Zona Euro de IHS Markit registró su mínima de tres meses, y se situó por debajo de su máxima de casi diez años y medio registrada en enero (58.0) y de su estimación flash precedente de 56.7. No obstante, el índice se mantuvo muy por encima de su promedio a largo plazo de 53.2 y ha señalado una expansión durante 55 meses consecutivos.

Los datos nacionales del PMI indican un crecimiento generalizado, y la actividad comercial aumentó en todos los países cubiertos por el estudio en febrero. Los ritmos de expansión se ralentizaron en Alemania, Italia e Irlanda (que registraron sus mínimas de tres meses) y Francia (su mínima de cuatro meses). En España, el crecimiento se aceleró hasta su nivel más alto desde julio del año pasado.

El aumento de los nuevos pedidos recibidos en las empresas de servicios de la zona euro también se mantuvo sólido, a pesar de ser el más débil en seis meses. Dicha alza fortaleció la confianza empresarial†, y el grado de sentimiento positivo mejoró hasta su segundo mayor grado en los últimos siete años. El optimismo se fortaleció en Alemania, Francia e Irlanda, pero disminuyó en Italia y España.

El alza de los nuevos pedidos siguió siendo suficiente para poner a prueba la capacidad, lo que condujo a un nuevo aumento de los trabajos atrasados. Los pedidos pendientes aumentaron por vigésimo primer mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde agosto del año pasado.

La combinación de aumentos de nuevos pedidos recibidos y de pedidos pendientes de realización fomentó la creación de empleo en febrero. El empleo aumentó por cuadragésimo mes consecutivo y la última tasa de aumento estuvo solo marginalmente por debajo de las máximas de la última década observadas entre noviembre de 2017 y enero de 2018. Las tasas de creación de empleo se aceleraron en Francia (que señaló su máxima de tres meses) y en España (su máxima de seis meses), pero disminuyeron en el resto de los países estudiados.

Las presiones inflacionistas de los precios se moderaron en febrero. Los costes de los insumos aumentaron al ritmo más lento desde noviembre del año pasado, mientras que las tarifas subieron a una tasa solo marginalmente por debajo de su máxima de nueve años y medio registrada en enero.

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